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¿Se Siente Cansado o Irritable? Existe una Probabilidad de 1 en 4 de Que Padezca Esta Enfermedad...

Publicado Por Dr. Mercola | 02 de Septiembre 2010

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Por el Dr. Mercola

Mucho de lo que le ha dicho su médico sobre la diabetes podría no ser cierto. Existe una gran cantidad de información errónea circulando sobre la epidemia de diabetes donde las fuentes de información parecen ser confiables.

La gran mayoría de los diabéticos no tienen ni la menor idea de cómo revertir esta enfermedad e incluso muchos de ellos ni siquiera saben que pueden revertirla. Creen que su destino está escrito y lo único que pueden hacer es “controlarla”. Más del 50 por ciento de los diabéticos tipo 2 ni siquiera se han dado cuenta de que tienen diabetes.

Las tasas de diabetes tanto para adultos como para niños está creciendo descontroladamente y uno de cada cuatro estadounidenses tiene diabetes o pre-diabetes. Desafortunadamente, por seguir los consejos médicos convencionales, usted podría ponerse en el camino rumbo a una vida amenazada por los problemas de salud- e incluso por la muerte prematura.

Estamos en Medio de una Epidemia de Diabetes

Las últimas estadísticas indican que en la actualidad en los Estados Unidos hay más de 24 millones de personas a las que se les ha diagnosticado diabetes, lo que representa al 8 por ciento de nuestra población total. Sin embargo, el panorama es aún más aterrador cuando se trata de la prevalencia de la pre-diabetes (alteración de la glucosa en ayunas).

Casi el 26 por ciento de los estadounidenses adultos mayores de 20 años y más del 35 por ciento de los adultos mayores (de 60 años en adelante) son pre-diabéticos. En total, eso equivale a 57 millones de estadounidenses caminando por ahí con pre-diabetes, sumándole los 24 millones que ya han cruzado la línea.

Eso significa que uno de cada cuatro estadounidenses padece ya sea de pre-diabetes o la enfermedad completamente desarrollada.

La diabetes tipo 2 no sólo es completamente prevenible, sino que por lo general puede ser curable, siempre y cuando usted este dispuesto a hacer un cambios simples y baratos en su estilo de vida que restablecerán su sensibilidad a la insulina y leptina.

Diabetes Tipo 1 y Tipo 2: ¿Cuál es la Diferencia?

La diabetes (también conocida como diabetes mellitus) es una enfermedad crónica tradicionalmente caracterizada por los altos niveles de glucosa en la sangre (niveles elevados de azúcar en la sangre).

A la tipo 1 se le llama diabetes insulino dependiente (también conocida como diabetes juvenil) ya la tipo dos se le conoce como diabetes no insulino dependiente (o diabetes senil).

Tipo 1: Diabetes "Insulino Dependiente"

En la diabetes tipo 1, su propio sistema inmunológico destruye las células del páncreas encargadas de producir insulina, dando como resultado una completa deficiencia de la hormona de la insulina. Esta deficiencia de insulina es la razón por la que a la diabetes tipo 1 se le conoce como “insulino dependiente”- porque en la mayoría de los casos los diabéticos tipo 1 deben administrarse insulina adicional.

La diabetes tipo 1 es poco frecuente, ya que afecta tan sólo a uno de cada 250 estadounidenses aproximadamente. Por lo general se desarrolla antes de los 20 años. No se conoce ninguna cura.

Sin embargo, investigaciones recientes han demostrado que nuestro afán por evitar el sol desempeña un papel muy importante en el desarrollo de la diabetes tipo 1. Mientras más alejado este del ecuador, mayor es el riesgo de padecer esta enfermedad.

Las mujeres embarazadas pueden ayudar a reducir el riesgo de sus hijos de padecer diabetes tipo 1 optimizando sus niveles de vitamina D, antes y durante el embarazo, se ha demostrado que la vitamina D suprime ciertas células del sistema inmunológico que podrían desempeñar un papel importante en el desarrollo de esta enfermedad.

Tipo 2: Diabetes "No Insulino Dependiente"

La diabetes tipo 2 es por mucho la forma más común de la enfermedad, ya que afecta del 90 al 95 por ciento de los diabéticos y es completamente prevenible y casi 100 por ciento curable.

Si usted padece de diabetes tipo 2, su cuerpo está produciendo algo de insulina pero es incapaz de reconocerla y utilizarla adecuadamente. Esta es una etapa avanzada de la resistencia a la insulina.

Dado a que su insulina es insuficiente, el azúcar no puede llegar hasta sus células y en lugar de eso se acumula en la sangre, lo cual causa muchos problemas. Esta es la razón por la que los diabéticos tienen niveles elevados de azúcar en la sangre.

Los síntomas de la diabetes tipo 2 incluyen:

Mucha sed Mucha hambre (incluso después de comer)
Náuseas y posible vómito Pérdida o aumento de peso
Cansancio Irritabilidad
Visión borrosa Cicatrización lenta
Infecciones de manera frecuente (urinarias, vaginales, de piel) Entumecimiento u hormigueo en manos y pies

Los medicamentos y los suplementos NO son la respuesta para la diabetes tipo 2, lo que se necesita hacer es restaurar la sensibilidad a la insulina y a la leptina.

La Diabetes NO es una Enfermedad del Azúcar en la Sangre

La diabetes es una enfermedad de la señalización de insulina y leptina, no del azúcar en la sangre, razón por la cual el tratamiento convencional brindado por la comunidad médica no nos está llevando a ninguna parte.

Además de la diabetes, los niveles elevados de insulina están relacionados con una serie de enfermedades, incluyendo:

  • Enfermedades cardíacas
  • Enfermedad vascular periférica
  • Derrame cerebral
  • Presión arterial alta
  • Cáncer
  • Obesidad

La diabetes, al igual que cualquier otra enfermedad crónica, es causada por la falta de comunicación celular.

La Leptina: ¿El Eslabón Perdido Entre la Obesidad y la Diabetes?

La leptina es una hormona producida en las células de grasa.

Uno de los papeles principales de la leptina es regular el apetito y el peso corporal. Le dice a su cerebro cuando comer, cuanto comer y lo más importante, cuando dejar de comer. La leptina también le indica al cerebro que hacer con la energía que tiene. La leptina es en gran parte responsable de la exactitud en la señalización de insulina y también de si usted se vuelve o no, resistente a ella.

La única manera conocida de restablecer la señalización apropiada de leptina (e insulina) es por medio de una alimentación adecuada.

Cuando aumenta el azúcar en la sangre, se libera la insulina y esta se encarga de almacenar la energía extra para cuando se necesite a futuro. El efecto de la insulina de bajar el azúcar en a sangre no es más que un “efecto secundario” de este proceso de almacenamiento de energía.

Esta es la razón por la que los tratamientos para la diabetes que se concentran únicamente en bajar el azúcar en la sangre en realidad pueden empeorar el problema de la falta de comunicación metabólica en lugar de solucionarlo.

Tomar insulina es una de las PEORES cosas que pude hacer para la diabetes tipo 2, ya que con el tiempo lo único que hará es empeorar la resistencia a la insulina y a la leptina.

La Fructosa- Uno de los Principales Causantes de la Obesidad y la Diabetes

La presencia de cantidades masivas de fructosa en la alimentación occidental actual es una fuerza que impulsa la epidemia de diabetes.

El azúcar de mesa es 50 por ciento fructosa y 50 por ciento glucosa y los dos tipos de azúcar se metabolizan de manera muy diferente. Casi todas las células de su cuerpo están diseñadas para utilizar la glucosa como energía- en especial las células del cerebro- sin embargo la fructosa se descompone en una variedad de toxinas que pueden tener efectos devastadores en su salud.

La fructosa tiene los siguientes efectos metabólicos adversos:

  • La fructosa no estimula un aumento de leptina, por lo que las señales de saciedad son suprimidas
  • La fructosa aumenta la insulina y los triglicéridos, lo cual reduce efectivamente la cantidad de leptina que cruza la barrera cerebral. Esto interfiere con la comunicación entre la leptina y el hipotálamo. Su cerebro siente hambre lo que hace que usted coma más.
  • La fructosa no suprime la grelina como lo hace la glucosa. La grelina es la “hormona del hambre”, lo que hace que usted quiera más comida.

Todo esto también influye en los excesos de comida y el sobrepeso, poniéndolo en el camino rumbo a la diabetes.

Le recomiendo mantener su consumo total de fructosa por debajo de los 25 gramos al día.

Sin embargo, sería bueno que la mayoría de las personas limiten su consumo de fructosa a 15 gramos o menos, ya que está prácticamente garantizado que consuma fructosa de fuentes “ocultas” debido a que casi todos los alimentos procesados que come la contienen.

Esto incluye las frutas, con las que se debe medir cuidadosamente el consumo para asegurarse de que no pasarse del limite de fructosa. Para ver una tabla con una lista de frutas y su contenido de fructosa, por favor revise este artículo.

Los Medicamentos para la Diabetes No Cumplen con el Objetivo y Además son Peligrosos

Independientemente de lo que posiblemente haya escuchado, usted no puede tratar la causa principal de la diabetes con medicamentos.

Tomemos como ejemplo Avandia.

Lo que hace Avadia es volver a sus pacientes más sensibles a su propia insulina, ayudando a controlar los niveles de azúcar en la sangre. De hecho, la mayoría de los tratamientos para la diabetes tipo 2 utilizan medicamentos que aumentan o disminuyen el azúcar en la sangre. Avandia, por ejemplo, reduce el azúcar en la sangre al aumentar la sensibilidad a la insulina de su hígado, así como de sus células grasas y musculares.

El problema es que la diabetes no es una enfermedad del azúcar en la sangre, como lo expliqué anteriormente. Por lo tanto, los medicamentos que se centran en tratar el síntoma de los niveles elevados de azúcar en la sangre, en lugar de abordar la causa principal, en la mayoría de los casos están destinados al fracaso.

No sólo eso, sino que los medicamentos como Avandia tienen efectos secundarios muy peligrosos, incluyendo problemas cardíacos que literalmente han matado a miles de personas. De hecho, Avandia ha sido relacionado con un aumento de 43 por ciento en el riesgo de ataque cardíaco y un riesgo 64 por ciento mayor de muerte cardiovascular en comparación con pacientes tratados con otros métodos.

¿La buena noticia?

Casi el 100 por ciento de los diabéticos tipo 2 pueden ser curados con éxito sin el uso de medicamentos.

Prevenir o Revertir la Diabetes Siguiendo 6 Sencillos Pasos

Aquí están mis seis pasos que debe seguir para aumentar la sensibilidad a la insulina y a la leptina, reduciendo así las probabilidades de desarrollar diabetes o bien revertirla en caso de que ya tenga esta enfermedad.

  1. Haga Ejercicio

    El ejercicio es un factor clave y sin él, es poco probable que logre tener bajo control esta devastadora enfermedad. Es una de las maneras más rápidas y potentes para disminuir la resistencia a la insulina y a la leptina.

    Si no está seguro de cómo empezar, le recomiendo revisar mi programa de ejercicios para obtener consejos y guías. También es muy importante trabajar para poder incluir algunos ejercicios Peak 8.
  2. Elimine los Granos y Azúcares, en Especial la Fructosa

    Una de las principales razones de la falla del tratamiento convencional para la diabetes en los últimos 50 años tiene que ver con los errores en las recomendaciones alimenticias. La fructosa y los granos son los principales responsables de las reacciones adversas de su cuerpo a la insulina.

    Usted debe eliminar TODO tipo de azúcares y granos- incluso los granos “saludables” como los granos orgánicos germinados. Esto significa evitar todos los panes, pasta, cereales, arroz, patatas y maíz (que en realidad es un grano).

    Incluso podría ser necesario que evite las frutas hasta que tenga sus niveles de azúcar en la sangre bajo control.
  3. Coma de Acuerdo con su Tipo Nutricional

    Hacer ejercicio y evitar los granos y azúcares podría no ser suficiente a menos que balancee la relación entre proteínas, carbohidratos y grasas de acuerdo con su bioquímica genética especifica. El primer paso es averiguar su tipo nutricional, que a su vez le da la información sobre la relación óptima entre las proteínas, carbohidratos y grasas. Actualmente le ofrezco el programa nutricional completo de forma gratuita, así que puede empezar hoy mismo.
  4. Monitoree su Nivel de Insulina en Ayunas

    Esto es tan importante como el nivel de azúcar en la sangre en ayunas. Su nivel de insulina en ayunas debe ser entre 2 y 4. Mientras más alto sea su nivel, peor es su sensibilidad a la insulina.
  5. Optimice su Vitamina D

    Curiosamente, optimizar sus niveles de vitamina D no sólo trata la diabetes tipo 2 como lo mencioné anteriormente, sino que puede eliminar el riesgo de que su hijo padezca diabetes tipo 1 si está embarazada. Por la misma razón, también es muy importante que los bebés reciban cantidades adecuadas de vitamina D en sus primeros años de vida.

    Idealmente, usted puede hacer esto al exponer su piel a una gran cantidad de luz solar (o cama de bronceado segura) de forma regular durante todo el año. Su cuerpo puede crear de manera segura hasta 20,000 unidades de vitamina D al día por medio de la exposición directa  a los rayos UV. Si usted no está recibiendo la exposición al sol regular en grandes cantidades es posible que necesite cerca de 5 a 20,000 unidades de vitamina D3 oral al día.

    Sin embargo, si ni una de esas opciones es viable para usted, entonces podría utilizar un suplemento oral de vitamina D3. Pero recuerde, que si elije tomar un suplemento, es esencial que se cheque los niveles con regularidad en un buen laboratorio para asegurarse que este dentro del rango terapéutico, que es de 60 a 80 ng/ml.
  6. Tome Probióticos

    Su intestino es un ecosistema vivo, lleno de bacterias buenas y malas.

    Muchos estudios han demostrado que las personas obesas tienen diferentes tipos de bacterias que las personas delgadas. Mientras más bacteria buena tenga, más fuerte será su sistema inmunológico y en general su cuerpo funcionará mejor.

    Afortunadamente, optimizar su flora intestinal es relativamente fácil. Usted puede llenar su cuerpo con bacteria buena comiendo alimentos fermentados (como el natto, el queso crudo orgánico, miso y los vegetales cultivados) o tomando un suplemento de probióticos de alta calidad.

* Estas declaraciones no han sido evaluadas por la Administración de Medicamentos y Alimentos. Este producto no tiene como objetivo
diagnosticar, tratar, curar o prevenir ninguna enfermedad.

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