Ocultar

Dicen Que es Seguro - Pero Está Destruyendo Su Hígado Sin Saberlo

Publicado Por Dr. Mercola | 19 de Agosto 2011

Seleccionar Idioma:

Higado Graso en Niños

Los niveles de obesidad son ahora tan altos que muchos niños están sufriendo de una enfermedad más comúnmente asociada con el abuso de alcohol. Muchos de ellos desarrollarán cirrosis, y algunos requerirán trasplantes de hígado.

Los estudios demuestran que millones de niños en los Estados Unidos sufren de "enfermedad hepática no alcohólica”, que es causada por una acumulación de grasa en las células hepáticas. Esto impide que el órgano funcione correctamente.

Según el Telegraph:

"La condición aumenta el riesgo de enfermedad cardiaca, derrames cerebrales y diabetes tipo 2, y puede conducir a la cirrosis - cicatrización del hígado - que a menudo no se detecta hasta que es demasiado tarde... No hay un tratamiento médico para la enfermedad, pero el alcance de la misma puede ser reducido mediante la pérdida de peso y mejoras en la alimentación."

Cometarios del Dr. Mercola

 

Como ustedes ya saben, estamos en medio de una epidemia de obesidad, esto representa el  70 por ciento de la población con problemas de sobrepeso. No es de extrañar que ahora tengamos  complicaciones de obesidad. Por esta razón es que muchos niños están desarrollando "la enfermedad hepática no alcohólica" (también conocida como "enfermedad de hígado graso no alcohólico" o EHNA), ya que la obesidad no sólo se caracteriza por el exceso de grasa cerca de la superficie de su cuerpo, sino también por el exceso de grasa alrededor de sus órganos internos.

A veces, el exceso de grasa se acumula en el hígado y puede conducir a la inflamación y cicatrización, lo cual es una condición grave llamada esteatohepatitis no alcohólica (NASH por sus siglas en ingles). Cuando el hígado está cicatrizado, ya no puede funcionar normalmente. En su forma más grave, esto puede progresar en cirrosis y fallo hepático. Esta condición solía ser extremadamente rara, y prácticamente no se veía en los niños. Por desgracia, este no es el caso hoy en día.

La cirrosis hepática es una enfermedad terrible, no deseable para sus hijos.

    Los síntomas incluyen:

  • Retención de líquidos
  • Pérdida de masa muscular
  • Sangrado de los intestinos
  • Pérdida de peso

La esteatohepatitis no alcohólica (NASH) es una enfermedad "silenciosa" del hígado - la mayoría de las personas no saben que tienen un problema de hígado. NASH es sólo diagnosticable mediante biopsia hepática. Actualmente no hay pruebas de sangre o análisis fiables que puedan diagnosticar la enfermedad de hígado graso no alcohólico o EHNA, o si ya se ha convertido en NASH, que es mucho más grave.

Tanto NASH y EHNA son cada vez más comunes a medida que la cintura de las personas crece, y el segmento de nuestra población que está en mayor riesgo son los jóvenes. Si su hijo presenta hígado graso no alcohólico, su riesgo de desarrollar NASH y cirrosis es mucho mayor.

NASH es generalmente progresiva y prácticamente intratable. Por lo tanto, el tiempo para intervenir es ANTES de que el daño permanente en el hígado tenga una probabilidad de presentarse. La prevención de la obesidad es la clave, ya que es el exceso de grasa en el hígado sirve como sustrato para que una enfermedad más grave se desarrolle con el tiempo.

Enfermedad del Hígado Graso No Alcohólico en Niños

Según Manco et al, cuanto más tiempo tenga con los síntomas de la enfermedad de hígado graso no alcohólico o EHNA, lo más probable es que se convertirá en una  enfermedad más grave, como la fibrosis hepática (acumulación de tejido fibroso anormal), cirrosis (acumulación de tejido de cicatriz) y NASH. Por lo tanto, es muy preocupante que los niños estén  desarrollando esta enfermedad a temprana edad.

Los siguientes hechos sobre EHNA ,  son inquietantes:

  • Casos de la enfermedad de hígado graso no alcohólico o EHNA pediátrico han sido reportados en niños de 3 años.
  • Un marcador de hígado graso no alcohólico (elevado ALT) está presente en el ocho por ciento de los adolescentes estadounidenses sometidos a la prueba.
  • Entre los niños y adolescentes obesos, la enfermedad de hígado graso no alcohólico o EHNA se ha identificado en el 20 por ciento de los niños estadounidenses y adolescentes, el 44 por ciento en los italianos, y el 74 por ciento en  los chinos.
  • La enfermedad de hígado graso no alcohólico o EHNA está fuertemente asociado con la resistencia a la insulina y otros síntomas clásicos del síndrome metabólico, y es mucho más común de lo que muchos médicos creen.
  • Los niños con alta grasa abdominal tienen mayor riesgo de que EHNA se convierta en NASH.

Todo el mundo está de acuerdo en que la única estrategia preventiva para combatir la enfermedad de hígado graso no alcohólico o EHNA es prestando mucha atención a la alimentación y el ejercicio. Si su hijo tiene problemas de sobre peso, el objetivo debería ser la pérdida de peso gradual, ya que se ha demostrado que la pérdida de peso rápida, aumenta el estrés en el hígado y se convierte más rápido en NASH.

En cuanto a la alimentación, la pandemia de la enfermedad de hígado graso no alcohólico o EHNA pediátrico se ha igualado con las crecientes tasas de obesidad. Y las tasas de obesidad han seguido las tendencias alimenticias occidentales: el consumo excesivo de alimentos procesados ​​y bebidas gaseosas compuestas por carbohidratos simples y bastante azúcar, especialmente fructosa.

Cuando Se Trata de Azúcar, la Fructosa es la Peor de Ellas

La fructosa es una forma barata de azúcar utilizada en miles de productos alimenticios y bebidas, lo cual podrían dañar su metabolismo y el de su hijo. Más que cualquier otra forma de azúcar, el consumo elevado de fructosa, puede causar crecimientos peligrosos de las células de grasa alrededor de los órganos vitales y puede desencadenar las primeras etapas de diabetes, enfermedades cardíacas y hepáticas.

La fructosa, por lo general derivada del maíz, está alimentando la crisis de la obesidad en una gran forma debido a su uso intensivo por la industria de alimentos y bebidas en forma de jarabe de maíz de alta fructosa (JMAF) y fructosa cristalina. Si usted o su hijo consumen diariamente  fructosa en exceso, esto pudiese  provocar daño en el hígado.

Desde 1970 el consumo del jarabe de maíz de alta fructosa (JMAF) se disparó en los Estados Unidos. Los refrescos y otras bebidas endulzadas son algunos de los mayores contribuyentes en los cuales el jarabe de maíz de alta fructosa (JMAF) es el endulzante  principal.

Sin embargo, el jarabe de maíz de alta fructosa (JMAF) también se encuentra en la gran mayoría de los alimentos procesados-- incluso en aquellos que no pensaría que fueran dulces como la salsa cátsup, sopa, aderezos, pan y galletas. Incluso los alimentos "naturales" a menudo contienen fructosa como endulzante.

Así que aunque usted no tome soda, si usted consume alimentos procesados ​​o envasados, es probable que este consumiendo fructosa - y en gran cantidad. La fructosa representa el 10 por ciento de las calorías en la alimentación estadounidense promedio. Metabólicamente, es la peor de todas.

Como el Consumo de Fructosa Puede Dañar el Hígado

La fructosa es muy dura con su hígado, casi de la misma manera que el consumo de alcohol.

  1. Carga en el hígado número 1. Después de haber comido la fructosa, el cien por ciento de la carga metabólica descansa en su hígado, solo su hígado la puede desglosar. Esto es muy diferente al consumo de glucosa, ya que con está, su hígado tiene que desglosar solo el 20 por ciento y el restante 80 por ciento es metabolizado inmediatamente y utilizado por el resto de las células de su cuerpo.
  2. Carga en hígado número 2. La fructosa se convierte en grasa que se almacena en el hígado y en otros tejidos como grasa corporal. Parte de lo que hace que la fructosa sea tan mala para su salud es que se metaboliza en grasa en su cuerpo mucho más rápido que cualquier otro azúcar. Por ejemplo, si usted come 120 calorías de fructosa, 40 calorías se almacenan como grasa. Pero si usted come la misma cantidad de glucosa, menos de una caloría se almacena como grasa. ¡El consumo de fructosa es esencialmente grasa que consume!

El metabolismo de la fructosa es muy similar a la manera en que alcohol es metabolizado, la cual tiene una multitud de metabolitos tóxicos que, si se consume en exceso, pueden conducir a la enfermedad de hígado graso no alcohólico o EHNA. El consumo de fructosa metabólicamente hablando, es muy similar al consumo de alcohol. Los subproductos son similares, por lo que los efectos sobre el hígado son similares.

Irónicamente, los mismos productos que la mayoría de las personas confían para la pérdida de peso—alimentos bajos en grasa--a menudo son los que contienen más fructosa. Los estudios confirman que el consumo de grandes cantidades de fructosa pueden contribuir al desarrollo de hígado graso no alcohólico. ¡Y la mayoría de los niños de hoy están consumiendo grandes cantidades! Yo creo que la fructosa es el principal factor alimenticio culpable de las crecientes tasas de enfermedades de hígado graso en los jóvenes de hoy.

La Fructosa Es el Principal Culpable de la Obesidad Infantil

A pesar de que la American Beverage Association afirma que "no hay asociación entre el jarabe de maíz de alta fructosa y la obesidad", una gran evidencia de estudios sugieren lo contrario. Por ejemplo:

  • El doctor David Ludwig, del Children´s Memorial de Boston, hizo un estudio reciente sobre  los efectos de las bebidas endulzadas con azúcar en la obesidad de los niños. Él descubrió  que por cada porción adicional de una bebida endulzada con azúcar, el índice de masa corporal y las probabilidades de obesidad aumentaron.
  • El Estudio Fizzy Drink en Christchurch, Inglaterra, exploró  los efectos sobre la obesidad después de que las máquinas de sodas fueron retiradas de las escuelas por un año. En las escuelas donde las máquinas fueron retiradas, la obesidad se mantuvo constante. En las escuelas donde no fueron retiradas las máquinas de sodas, las tasas de obesidad  aumentaron.
  • En un estudio realizado en el 2009, 16 voluntarios fueron alimentados con una alimentación controlada con altos niveles de fructosa. Diez semanas más tarde, los voluntarios habían producido nuevas células de grasa alrededor de su corazón, hígado y otros órganos digestivos. También mostraron signos de anormalidades como consecuencia de los alimentos procesados vinculados con la diabetes y enfermedades del corazón. Un segundo grupo de voluntarios que fueron alimentados con una alimentación similar, pero sustituyendo la fructosa por glucosa, no tuvieron estos problemas.

Por favor, entienda que si bien hay muchos factores que contribuyen a ello, estoy convencido de que el consumo excesivo de FRUCTOSA  es la causa principal de la epidemia de obesidad tanto en niños como en adultos. Las bebidas azucaradas y los alimentos procesados ​​son las principales fuentes de fructosa.

Para una comprensión más profunda sobre como la fructosa  puede destruir su salud y la salud de sus hijos, por favor lea este excelente artículo en su totalidad (parte 1). La presentación del Dr. Lustig sobre este tema realmente me abrió los ojos a este problema, y después el Dr. Johnson, quien es el presidente de medicina en la Universidad de Colorado, lo fortaleció con su libro, The Sugar Fix: el Elevado Consumo de Fructosa  es la Causa de las Enfermedades y de la Obesidad.

Si no está de acuerdo con mi evaluación, por favor revise las fuentes de arriba, espero que después de leer siga manteniendo su postura. La evidencia es más que  convincente.

¿Qué Más Dice la Ciencia Sobre el Impacto de la Fructosa a la Salud?

GreenMedInfo.com ha recopilado una serie de estudios que han vinculado a la fructosa con más de 30 diferentes enfermedades y problemas de salud. Seleccione los hipervínculos para revisar cómo la fructosa puede dañar su salud:

Aumenta su  presión arterial y provoca hipertensión por las noches. Resistencia a la insulina y diabetes tipo 2 Enfermedad de hígado graso no alcohólica (EHNA por sus siglas en ingles)
Aumenta sus niveles de ácido úrico, lo cual podría resultar en gota o  síndrome metabólico Acelera la progresión de la enfermedad hepática crónica Aterosclerosis intracraneal (estrechamiento y endurecimiento de las arterias del cráneo)
En caso de tener deficiencias de cobre, agrava las anormalidades cardiacas Tiene un efecto genotóxico en el colon Promueve la metástasis en las personas con cáncer de seno
Causa daño tubulointersticial (daños en los túbulos y el tejido intersticial del riñón) Promueve la obesidad y problemas de salud relacionados con el sobre peso y otras enfermedades Promueve el crecimiento de cáncer de páncreas
Aumenta los niveles de triglicéridos, cuales pueden aumentar su riesgo de enfermedad cardiaca Interfiere con las señales de  leptina e insulina, cuales pueden ayudar a controlar el hambre y el almacenamiento de grasa Acelera el proceso de envejecimiento

 

Si usted visita la página de fructosa en GreenMedInfo, verá que hay 21 diferentes estudios de investigación que vinculan la fructosa alimenticia excesiva con la enfermedad de hígado graso. Esta relación está ahora bien establecida. Así que no se deje engañar por la propaganda de la industria de alimentos y bebidas, que dicen que el jarabe de maíz de alta fructosa (JMAF) no es peor para usted que el azúcar. Si esto fuera cierto, no estaríamos viendo los hígados de nuestros hijos como hígados de personas alcohólicas.

Pautas de Sentido Común Para Prevenir la Enfermedad del Hígado

Al modificar el estilo de vida de su hijo de la siguiente manera, usted puede ayudarle a alcanzar o mantener su peso ideal:

  • Mantenga el consumo de fructosa de todas las fuentes a menos de 25 gramos al día. La fructosa es una de las principales fuentes de calorías en los Estados Unidos, y probablemente su hijo necesite reducir drásticamente los alimentos con alto contenido de fructosa, como las sodas y los jugos de frutas.

    El contenido de fructosa de las frutas debe ser cuidadosamente medido, esto con el fin de no consumir más de 15 gramos de fructosa. Consulte la tabla siguiente para tener una idea de la cantidad de fructosa que se encuentra en las frutas favoritas de su hijo.

    Yo recomiendo que limite el consumo de fructosa a 15 gramos al día en sus hijos, ya que es muy probable que consuma  fructosa adicional de otros alimentos, debido a que es agregado a casi todos los alimentos procesados ​​y bebidas. Por ejemplo, hay cerca de 40 gramos de fructosa en cada lata de refresco.

    Así que por favor, consuma cuidadosamente las frutas de acuerdo con la tabla de abajo, esto con el fin de mantener la fructosa total de la fruta por debajo de los 15 gramos al día.

Frutas Tamaño de la porción Gramos de fructosa
Limón Un medio 0
Limas Un medio 0.6
Arándanos agrios 1 taza 0.7
Fruta de la Pasión  Un medio 0.9
Ciruela Pasa Un medio 1.2
Albaricoque Un medio 1.3
Guayaba 2 medio 2.2
Datiles (estilo Deglet Noor) Un medio 2.6
Melón o Cantalupe 1 / 8 de med. melón 2.8
Frambuesas 1 taza 3.0
Clementina Un medio 3.4
Kiwi Un medio 3.4
Zarzamoras 1 taza 3.5
Fruta de Estrella Un medio 3.6
Cerezas, dulces 10 3.8
Fresas 1 taza 3.8
Cerezas, ácidas 1 taza 4.0
Piña 1 rebanada (3.5 "x 0.75") 4.0
Toronja, rosa o roja 1 / 2 medio 4.3
  
Frutas Tamaño de la porción Gramos de fructosa
Boysenberries 1 taza 4.6
Mandarina Un medio 4.8
Nectarina Un medio 5.4
Melocotón Un medio 5.9
Naranja (navel) Un medio 6.1
Papaya 1 / 2 medio 6.3
Melon Verde o Honeydew 1 / 8 de med. melón 6.7
Banano o Platano Un medio 7.1
Mora Azul 1 taza 7.4
Datiles (Medjool) Un medio 7.7
Manzana (composta) Un medio 9.5
Persimmon o Caqui Un medio 10.6
Sandía 1 / 16 med. melón 11.3
Pera Un medio 11.8
Pasas 1 / 4 taza 12.3
Uvas, sin semillas (verdea o rojas) 1 taza 12.4
Mango 1 / 2 medio 16.2
Albaricoques, secos 1 taza 16.4
Higos, secos 1 taza 23.0


  • Sigua mi plan nutricional, para que pueda adaptar la alimentación de su niño según sus necesidades. Asegúrese de incluir a alimentos enteros, alejándolo de los alimentos procesados. La jardinería es una clase maravillosa para los niños, la jardinería les enseña que la comida real viene de la tierra, y no de los anaqueles de los autos servicios.
  • Reemplace los jugos dulces y endulzados con agua pura y limpia.
  • Ayude a que su hijo haga ejercicio. Los niños necesitan hacer ejercicio todos los días, al igual que los adultos. El ejercicio no sólo ayudará a que su hijo a alcance o mantenga su peso óptimo, sino que también podría levantar su estado de ánimo, ayuda a dormir mejor, aumenta sus calificaciones, reduce la hiperactividad, estimula la hormona del crecimiento, mejora la inmunidad, y ayuda a corregir desequilibrios metabólicos relacionados con otras hormonas, como la insulina y leptina.

    El ejercicio puede incluso anular "genes de la grasa." Haga  ejercicio con sus hijos, esto le proporcionara beneficios familiares.
  • Establezca límites para ver la televisión /tiempo en la computadora.
  • Ayude a que su hijo elimine los bloqueos emocionales. Herramientas como la Técnica de Libertad  Emocional (EFT por sus siglas en inglés) son muy útiles cuando se trata de perder peso, así como disminuir el estrés y las emociones negativas. La EFT es una técnica que es fácil de aprender, incluso para los niños, y puede ser útil para su hijo en una variedad de circunstancias.

Agentes Naturales que Pueden Ayudar a Restaurar la Salud Metabólica de Su Hijo

Existen varios estudios científicos que muestran que los efectos de toxicidad de la fructosa pueden mejorarse con varias sustancias nutritivas naturales, lo cual es importante, ya que no existen medicamentos que hayan mostrado ser eficaces en los niños. Los agentes naturales que muestran beneficios incluyen los siguientes:

  • El principal y más importante es limitar o incluso eliminar el azúcar, especialmente la fructosa hasta que este sano y posteriormente, no consumir más de 25 gramos al día. Este le dará  a su hijo un dramático y notorio mejoramiento, esto debe llevarse a cabo antes de tomar cualquier suplemento.
  • Se ha descubierto que la Chlorella y Espirulina mejoran la toxicidad causada por la fructosa. Chlorella ha demostrado mejorar la sensibilidad a la insulina y la espirulina ha demostrado mejorar la hiperlipidemia.
  • El jengibre ha demostrado tener un efecto beneficioso sobre la resistencia a la insulina inducida por la fructosa e hiperlipidemia en estudios con ratas.
  • El té verde también ha demostrado reducir la resistencia a la insulina en ratas alimentadas con fructosa.
  • Se ha descubierto que el antioxidante resveratrol previene cambios cardiovasculares en las ratas alimentadas con fructosa.
  • La albahaca santa previene la resistencia a la insulina en las ratas alimentadas con fructosa.

A pesar de que la ciencia ha empezado a identificar los tratamientos naturales que pueden revertir los efectos dañinos de la fructosa, es importante recordar en primer lugar, que la mejor manera de prevenir el daño al hígado es asegurarse que sus hijos no estén obesos, al enseñarlos como tomar buenas decisiones en su estilo de vida. ¡Practique con el ejemplo! Los mejores hábitos que sus hijos pueden emplear provienen de sus padres, malos Y buenos.

Referencias Adicionales:

 

Fuentes y Referencias



Aviso Legal: El contenido completo de este sitio de internet está basado en las opiniones del Dr. Mercola, a menos que se indique lo contrario. Los artículos individuales se basan en las opiniones de sus respectivos autores, quienes tienen el derecho del autor como se indica. La información en este sitio de internet no tiene como objetivo reemplazar la relación uno a uno con un profesional del cuidado de la salud calificado y no es una opinión médica. Su objetivo es compartir conocimiento e información proveniente de la investigación y experiencia del Dr. Mercola y su comunidad. El Dr. Mercola le invita a tomar sus propias decisiones para el cuidado de salud basadas en su propia investigación y en compañía de un profesional del cuidado de la salud calificado. Si está embarazada, amamantando, tomando medicamentos, o tiene una condición médica, consulte a su médico antes de usar productos a basados en este contenido.