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Lipoperfil NMR- El Análisis Más Importante Para Determinar su Riesgo de Enfermedad Cardíaca

Publicado Por Dr. Mercola | 28 de Abril 2013

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Lipoperfil NMR
Historia en Breve:
  • El colesterol ha sido culpado por casi todos los casos de enfermedades cardíacas durante los últimos 20 años, cuando en realidad, se necesita del colesterol para estar sano, su cuerpo utiliza el colesterol en las membranas celulares, hormonas, neurotransmisores y la función nerviosa en general
  • Su número total de colesterol no es un buen indicador de su riesgo de enfermedad cardíaca. Uno de los análisis más importantes que puede hacerse para determinar su riesgo es el Lipoperfil NMR (NMR Lipoprofile), que mide el número de partículas LDL. Este análisis también tiene otros marcadores que pueden ayudar a determinar si usted padece de resistencia a la insulina, que es la causa principal de un elevado número de partículas LDL y del aumento del riesgo de una enfermedad cardíaca
  • Las investigaciones publicadas durante los últimos 10 a 15 años sugieren que ni las grasas saturadas ni los alimentos ricos en colesterol aumentarán sus niveles de colesterol sérico
  • La causa principal de las enfermedades cardíacas no son los niveles elevados de colesterol sino la resistencia a la insulina y a la leptina, que aumenta el número de partículas LDL por medio de un par de mecanismos diferentes. La mala función tiroidea también puede aumentar directamente el número de partículas LDL y debería checarse en caso de que su número de partículas LDL sea alto
  • La resistencia a la insulina y a la leptina es causada por diversos factores inherentes al estilo de vida moderno, incluyendo una alimentación rica en alimentos procesados y carbohidratos refinados, azúcar/fructosa, harinas refinadas, aceites de semilla industriales, poca actividad física, falta de sueño crónico, toxinas ambientales y un intestino poco saludable

Por el Dr. Mercola

La idea errónea de que los altos niveles de colesterol causan enfermedades cardíacas ha provocado la demonización de categorías enteras de alimentos muy saludables (como los huevos y las grasas saturadas) y el colesterol ha sido falsamente culpado por casi todos los casos de enfermedades cardíacas durante los últimos 20 años.

Comúnmente se cree que las grasas y el colesterol son los peores alimentos que puede llegar a consumir. Por favor entienda que estos en realidad no son más que mitos que están dañando su salud.

El colesterol no dañará su salud (como le han hecho creer) y tampoco es la causa de las enfermedades cardíacas.

Chris Kresser, L.A.c, un acupunturista y médico con licencia en medicina integrativa, ha investigado los factores de riesgo de las enfermedades cardíacas y ha promovido el uso de una forma relativamente novedosa de hacerle frente al riesgo de enfermedades cardíacas basándose en número de partículas LDL.

Actualmente, él está escribiendo un libro sobre este tema para la comunidad de salud Paleo. Su interés en el tema creció cuando perdió a su abuelo debido a una enfermedad cardíaca hace varios años. El caso de su abuelo fue manejado muy mal, lo que estimuló a Kresser para aprender más sobre la causa real de las enfermedades cardíacas.

Unos años más tarde, mientras estudiaba medicina integrativa, hizo un trabajo de investigación sobre la relación entre el colesterol y las enfermedades cardíacas.

Desde entonces, ha leído cerca de 750 estudios sobre el tema, consultado a muchos expertos en el campo y ha desafiado todo lo que pensaba que sabía sobre el papel del colesterol en las enfermedades cardíacas.

En los últimos años, ha estado compartiendo información en su blog, en su podcast y en sus seminarios y programas educacionales.

El Problema con el Enfoque Convencional, en Pocas Palabras

Durante los últimos 50 años, le han dicho que comer grasas saturadas y alimentos ricos en colesterol, aumentará sus niveles de colesterol sérico. Sin embargo, las investigaciones publicadas en los últimos 10 a 15 años sugieren que ninguna de estas afirmaciones es cierta.

Además, los análisis comunes para conocer sus niveles de colesterol prescritos por su médico, que se supone deberían medir su riesgo de enfermedades cardíacas, en realidad no sirven mucho para este propósito.

Puede tener niveles bajos o normales de LDL o colesterol total y aun así tener un alto riesgo de enfermedad cardíaca. Alternativamente, puede tener niveles altos o normales de colesterol LDL y tener un riesgo menor. Por consecuencia, muchas personas no están obteniendo el tratamiento adecuado y otros se están tratando demasiado.

Durante los últimos 10 años hemos aprendido mucho sobre qué causa las enfermedades cardíacas,” dice Kresser. “Pero desafortunadamente, esta información no ha llegado al oído de todos. Por lo que el médico promedio, enfermeras e incluso los científicos que escriben para la prensa siguen pasando información del viejo paradigma.

El otro problema es que las recomendaciones alimenticias actuales que le ofrecen para reducir su riesgo de enfermedades cardíacas, se basan en esta información que tiene más de 30 a 50 años. Y claramente esto no está funcionando. Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte. Una de cada tres muertes es causada por una enfermedad cardíaca y está afectando a cerca de 65 millones de personas tan sólo en los Estados Unidos.”

El estudio INTERHEART, que investigó los factores de riesgo de las enfermedades cardíacas en más de 50 países alrededor del mundo, encontró que el 90 por ciento de los casos de enfermedades cardíacas son completamente prevenibles por medio de la modificación de la alimentación y los factores de estilo de vida. Como señala Kresser, claramente necesitamos un nuevo enfoque que se base en evidencia más actual.

“Por supuesto que, el problema que enfrentamos es que el viejo paradigma está sumamente arraigado. La idea de que el colesterol y las grasas saturadas son malas para la salud está tan arraigada en nuestra sociedad que ni siquiera la cuestionamos más.

Uno de los problemas principales son los conflictos de intereses de la profesión médica. Tenemos una situación en la que dos tercios de la investigación médica son financiados por las compañías farmacéuticas. Ocho de cada nueve médicos del Programa Nacional de Educación sobre el Colesterol que se encarga de las recomendaciones para el colesterol recibe dinero de las compañías farmacéuticas,” dice él.

Los Análisis Convencionales No son Predictores Precisos de las Enfermedades Cardíacas

Si usted se ha analizado sus niveles de colesterol, probablemente se haya hecho el análisis para conocer su colesterol total, colesterol LDL, colesterol HDL y triglicéridos. Pero ahora sabemos que estos no son predictores precisos del riesgo de enfermedad cardiovascular. De acuerdo con Kresser, un predictor mucho más preciso es el análisis del número de partículas LDL. Él explica:

Para usar una analogía: imagínese su torrente sanguíneo como un río, las partículas LDL son como los botes que llevan el colesterol y las grasas por todo su cuerpo. El colesterol y las grasas son como la carga de los botes. Actualmente los médicos están midiendo la cantidad de carga o colesterol en las partículas de LDL. Pero lo que deberían estar midiendo es el número de partículas LDL o el número de botes en el río, por así decirlo, porque eso es mucho más preciso para conocer los factores de riesgo de las enfermedades cardíacas.”

Como se mencionó anteriormente, es posible tener niveles normales de colesterol total o colesterol LDL y aun así tener un alto número de partículas LDL. Esto no puede saberse si se utiliza un análisis convencional. Por otra parte, probablemente terminen prescribiéndole un medicamento de estatinas para disminuir su colesterol cuando en realidad sus niveles de partículas LDL se encuentran dentro del rango normal, lo que lo pone en menos riesgo de enfermedad cardíaca.

(Como regla general, independientemente del número de partículas LDL, lo más probable es que NO necesite un medicamento de estatinas para hacerle frente al colesterol alto. Las únicas personas que realmente podrían beneficiarse de los medicamentos de estatinas son las personas con un defecto genético llamado hipercolesterolemia.)

Cómo Analizar su Número de Partículas LDL

Algunos grupos, como la Asociación Nacional de Lípidos, actualmente están comenzando a cambiar el enfoque de análisis al número de partículas LDL en lugar del colesterol total o el colesterol LDL, sin embargo aún no es aplicado a la mayoría de las personas. Afortunadamente, si usted sabe de esto, entonces puede tomar el control de su salud y preguntarle a su médico por este análisis o bien, ordenarlo usted mismo.

Existen muchas maneras de analizar su número de partículas LDL. Kresser recomienda el uso del Lipoperfil RMN, ofrecido por un laboratorio llamado Liposcience. Este análisis utiliza una tecnología aprobada por la FDA para analizar el número de partículas LDL y es el análisis utilizado en la mayoría de los estudios científicos sobre las partículas LDL.

Todas las diferentes lipoproteínas tienen una firma magnética única y este análisis utiliza una resonancia magnética nuclear para reconocer esta firma. Puede identificar correctamente el número de partículas en cada caso,” explica Kresser.

También es fácil de obtener ya que la mayoría de los laboratorios lo ofrecen, incluyendo LabCorp y Quest. La mayoría de las pólizas de seguros también cubren este análisis. Lo mejor de todo es que si su médico se niega a ordenarla, puede ordenarla usted mismo por medio de intermediarios de terceros como DirectLabs o puede hacerlo en línea y obtener una muestra de sangre a nivel local.

En Europa y otras partes mundo, el número de partículas LDL se mide por medio de un marcador directo, apolipoproteína B (apoB). La apoB es una proteína necesaria para la formación de las partículas LDL. Cerca del 90-95% de las partículas apoB son partículas LDL, lo que hace de esta una medida precisa del número de partículas LDL. Si usted vive en un país en donde este análisis no está disponible, puede utilizar la prueba ApoB para determinar el aproximado del número de partículas LDL y después utilizar los triglicéridos, HDL, el azúcar en la sangre en ayuno, la presión arterial y el índice cintura-cadera para determinar si tiene resistencia a la insulina.

El Secreto Está en los Detalles… Cómo la Medicina Llegó a Esta Idea Equivocada sobre las Grasas

Durante mucho tiempo las grasas saturadas han sido culpadas como las causantes principales de los ataques cardíacos y muchos médicos siguen aferrándose a esta idea anticuada. Irónicamente, las grasas saturadas no sólo son saludables, sino que también son uno de los factores alimenticios más importantes para el refuerzo de la salud. Simplemente, no existe forma de calcular el daño causado por el bajo consumo de grasa. Ahora sabemos que si evita el consumo de grasas saturadas, estará metiéndose en problemas. Ya que las grasas saturadas no sólo son el combustible ideal para su cerebro, sino que también:

Le brindan los bloques de construcción para sus membranas celulares, hormonas y sustancias hormonales Actúan como transportadores de importantes vitaminas solubles en grasa como la A, D, E y K Son necesarias para la conversión de carotenos a vitamina A y para la absorción de minerales
Actúan como agentes antivirales (ácido caprílico)  Ayudan a disminuir los niveles de colesterol (ácidos palmítico y esteárico) Modula la regulación genética y ayuda a prevenir el cáncer (ácido butírico) 

 

Las recomendaciones alimenticias del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos1 aconsejan que consuma menos del 10 por ciento de calorías provenientes de las grasas saturadas. Yo y otros expertos en nutrición hemos advertido a la mayoría de las personas que en realidad necesitan cerca del 50-70 por ciento de grasas saludables, incluyendo grasas saturadas, en su alimentación para lograr una salud óptima. ¿Por qué la medicina convencional está tan equivocada?

Probablemente la culpa la tenga una combinación de factores. Hubo algunos estudios que mostraron que las grasas saturadas aumentan los niveles de colesterol en la sangre, pero la mayoría de ellos fueron estudios a corto plazo. Desde entonces, se han realizado estudios observacionales a largo plazo, llevados a cabo durante largos períodos de tiempo y que refutan completamente los resultados anteriores a corto plazo. Estudios posteriores han demostrado que NO existe ninguna relación entre el consumo de grasas saturadas y los niveles de colesterol en la sangre.

“Estamos hablando de algo realmente grande, estudios bien conocidoss que cubren decenas de miles de personas,” dice Kresser. “De hecho, hubo investigaciones publicadas en el American Journal of Clinical Nutrition que cubrieron a cerca de 350,000 personas en un período de cinco a 23 años. Y no hubo ninguna relación entre las grasas saturadas y las enfermedades cardíacas. Después se llevó a cabo un estudio japonés que involucró a cerca de 58,000 personas y encontró una relación inversa entre el consumo de grasas saturadas y los derrames cerebrales. Así que, en otras palabras, las personas que comieron más grasas saturadas tuvieron los niveles más bajos de derrame cerebral.”

Otro problema es que los primeros estudios no diferenciaron entre los ácidos grasos omega-3 y los menos saludables omega-6.

Hay un estudio…en el que se volvió a investigar alguna información. Algunos de los primeros datos sugirieron que remplazar las grasas saturadas con el aceite de semilla industrial o grasas poliinsaturadas disminuiría el colesterol y el riesgo de enfermedades cardíacas. Pero de lo que no se dieron cuenta en los años 60 cuando realizaron estos estudios (fue de la diferencia entre las grasas omega-3 y las grasas omega-6), pensaban que todas las grasas poliinsaturadas eran iguales, por lo que las juntaron en los estudios.

Ahora comprendemos que las grasas omega-6 tienen efectos sumamente diferentes a los de las grasas omega-3. Cuando se estudian por separado, se puede ver que las omega-6 no reducen el riesgo de enfermedad cardíaca, más bien podría aumentarlo, cuando se estudia de forma independiente a las grasas omega-3.”

En la actualidad tenemos otro factor de complicación cuando se trata de las grasas omega-6 y es el hecho de que muchas de ellas provienen de maíz y soya transgénicos o genéticamente modificados. Cuando añade esto a la mezcla, los peligros a la salud pueden ser peores de lo que imaginábamos.

¿Cuáles son las Grasas Saludables?

Algunas fuentes de grasas saludables (y en algunos casos de colesterol) incluyen:

Aceitunas y Aceite de oliva Cocos y aceite de coco Mantequilla hecha de leche proveniente de animales alimentados con pastura
Frutos secos, como las almendras o pécanos  Yemas de huevos orgánicos Aguacates
Carnes provenientes de animales alimentados con pastura Aceite de nuez orgánico sin calentar  

 

Otra grasa saludable que debe tomar en cuenta son las grasas omega-3 de origen animal. La deficiencia de esta grasa esencial puede causar o contribuir con varios problemas de salud graves, tanto físicos como mentales y podría ser un factor importante de más de 96,000 muertes prematuras cada año.

El Colesterol Alto NO es la Causa de las Enfermedades Cardíacas

Hay dos partes con este mito relacionado con el colesterol y las enfermedades cardíacas.

    1. La idea de que comer colesterol y grasas saturadas aumenta los niveles de colesterol en su sangre
    2. Que el colesterol alto en la sangre es lo que causa las enfermedades cardíacas

Algunas de las fuentes de grasas saludables enlistadas en la parte de arriba también son fuentes de colesterol alimenticio, como los huevos. Contrario a los primeros estudios, que sugieren que comer yemas de huevo ricas en colesterol aumenta los niveles de colesterol, actualmente sabemos que esto es falso.

“Esto ha sido refutado bastante por la literatura científica,” dice Kresser. “Usted tiene entre 1,100 a 1,700 miligramos de colesterol en el cuerpo en un momento dado. Pero tan sólo el 25 por ciento proviene de la alimentación y el 75 por ciento se produce internamente principalmente por el hígado. ¿Por qué? Porque el colesterol es sumamente importante para el funcionamiento adecuado de su cuerpo, por lo que su cuerpo regula su producción. Si no come el suficiente colesterol, entonces su cuerpo produce más. Necesita mucho colesterol, no poco.

La otra cosa que la mayoría de las personas desconoce es que sólo el colesterol libre o no esterificado puede ser absorbido de la alimentación por los intestinos. La mayoría de los alimentos contiene colesterol esterificado que no puede ser absorbido.”

Lo primero que debe entender es que en realidad no se tiene un nivel de colesterol es su sangre. El colesterol es soluble en grasa y la sangre está compuesta de agua. Para que sea trasportado por la sangre, el colesterol necesita una proteína, específicamente una lipoproteína. Estas lipoproteínas son clasificadas por densidad. Así que tenemos una lipoproteína de muy baja densidad o VLDL, lipoproteína de baja densidad o LDL o lipoproteína de alta intensidad o HDL, que son las principales.

Como lo mencioné anteriormente en la analogía entre el torrente sanguíneo y el río. Recuerde que las lipoproteínas son como botes que llevan el colesterol y las grasas por todo el cuerpo. El colesterol y las grasas son como la carga del bote.

Así que aquí un punto muy importante: Hasta hace unos 10 o 15 años, pensábamos que era la concentración de colesterol en las lipoproteínas (o la cantidad de carga en el bote) lo que causaba el riesgo de las enfermedades cardíacas. Pero las investigaciones recientes indican que es el número de botes o el número de partículas LDL las que realmente causan el factor de riesgo.”

Así que no es la cantidad de colesterol el principal factor de riesgo de las enfermedades cardíacas, sino más bien el número de partículas LDL que transportan el colesterol. El LDL oxidado también puede ser un gran factor de riesgo de las enfermedades cardíacas.

Cuando el estrés oxidativo es alto debido a una mala alimentación, poco ejercicio, falta de sueño y estrés crónico o cuando la capacidad antioxidante es baja (debido a una mala alimentación) puede presentarse un daño oxidativo. El LDL oxidado es más dañino que el LDL normal ya que es más pequeño y denso. Esto permite que penetre el revestimiento de las arterias, en donde estimula la acumulación de placa relacionada con las enfermedades cardíacas.

“Mientras más partículas LDL tenga, mayores serán las probabilidades de tener LDL oxidado por lo que puede ser más aterogénico. Sin embargo, el LDL oxidado pierde su valor predictivo cuando se ajusta al número de partículas LDL. Lo que sugiere que el número de partículas LDL podría ser un factor de riesgo mayor y necesitaría un alto número de partículas LDL antes de que la oxidación se convierta en un problema,” explica Kresser.

¿Qué Aumenta su Número de Partículas LDL?

Si la causa principal de las enfermedades cardíacas no es el colesterol alto, entonces, ¿Cuál es? Parte de la razón por la que las estatinas son tan inefectivas para las prevención de enfermedades cardíacas (además del hecho de que estos medicamentos causan enfermedades cardíacas como un efecto secundario) es que los medicamentos no pueden hacerle frente a la causa principal de las enfermedades cardíacas, que es la resistencia a la insulina o a la leptina, que a su vez aumenta el número de partículas LDL por medio de un par de mecanismos diferentes.

Aunque aguna predisposición genética puede desempeñar un papel, la resistencia a la insulina y a la leptina es causada principalmente por una combinación de factores que son epidemia en nuestro estilo de vida moderno:

  • Una alimentación rica en carbohidratos procesados y refinados, azúcar/fructosa, harinas refinadas y aceites de semilla industriales
  • Poca actividad física diaria. Causando un estilo de vida sedentario que causa cambios bioquímicos que lo predisponen a la resistencia a la insulina o leptina
  • Falta de sueño crónico. Estudios han demostrado que incluso una noche que duerma mal puede aumentar la sensibilidad a la insulina al día siguiente y causar antojos y comer en exceso
  • Toxinas ambientales. La exposición a BPA, por ejemplo, puede alterar la regulación de su cerebro en cuanto a su peso
  • Mala salud intestinal. Los estudios indican que un desequilibrio en su flora intestinal (las bacterias en su intestino) puede predisponerlo a la obesidad y a la resistencia a la insulina y a la leptina. De acuerdo con Kresser, la inflamación intestinal puede afectar su colesterol de forma más directa.

“Hay algunos estudios que demuestran que el lipopolisacárido, que es una endotoxina que puede encontrarse en algunos tipos de bacterias en el intestino…Si la barrera intestinal es permeable, lo cual no debería ser, por supuesto, algunos lipopolisacáridos pueden filtrarse al torrente sanguíneo. Las partículas LDL en realidad tienen un efecto antimicrobiano. Por lo que las partículas LDL aumentarán si detectan endotoxinas en el torrente sanguíneo…causando un aumento directo de partículas LDL.”

La culminación del efecto sinérgico de estos factores ejercerá presión en el hígado y aumentará la producción de lipoproteínas, más específicamente: lipoproteínas de baja densidad (LDL) (es decir más “botes en el río”), lo que aumenta el riesgo de enfermedad cardíaca.

Otra forma en la que la resistencia a la leptina contribuye con el aumento del número de partículas LDL y por lo tanto el aumento del riesgo de enfermedad cardíaca, es la siguiente: Cuando una célula señala que necesitan más colesterol para la célula para desempeñar una función, aumenta la actividad del receptor LDL. El receptor LDL se encuentra al exterior de las células y su trabajo es actuar como estación de acoplamiento para las partículas LDL que circulan en la sangre. Una vez que se “acopla” en el receptor LDL, la partícula LDL puede entregar a la célula los nutrientes que lleva.

Sin embargo, si usted padece de resistencia a la insulina, el receptor LDL no obtiene el mensaje. No es lo suficientemente sensible para oír la señal. Y sin un receptor activo, las partículas LDL que flotan alrededor no pueden “acoplarse” en el receptor y esto aumenta directamente el número de partículas LDL.

Además de la resistencia a la insulina y a la leptina, otra causa común de un número elevado de partículas LDL es la mala función tiroidea. La hormona T3 (que es la forma más activa de la hormona  tiroidea) es necesaria para activar los receptores LDL, que es lo que se necesita para sacar el LDL de la circulación. Si tiene una mala función tiroidea o niveles bajos de T3, entonces tendrá una baja actividad de los receptores LDL y tendrá un mayor número de partículas LDL. La buena noticia es que si esto está causando el elevado número de partículas LDL, entonces al hacerle frente a su problema tiroideo, este también reducirá.

Cómo el Ayuno Intermitente Puede Ayudarlo a Hacerle Frente al Colesterol Alto

Estoy particularmente orgulloso del aceite de coco porque creo es un agente terapéutico útil que lo ayudará a implementar el ayuno intermitente, que quizá es una de las estrategias más útiles para lograr una salud óptima- en gran parte debido a que puede mejorar radicalmente la resistencia a la insulina y a la leptina. Respecto a esto, el ayuno intermitente también es una poderosa forma de hacerle frente al colesterol y al número de partículas LDL. Kresser explica:

“La resistencia a la insulina y a la leptina son problemas generalizados…y es una de las fuerzas principales del elevado número de partículas LDL. Las razón de ello es que las partículas LDL no sólo transportan colesterol, sino también triglicéridos, vitaminas solubles en grasa y antioxidantes…Si tiene niveles elevados de triglicéridos, que por lo general es el caso cuando se tiene resistencia a la insulina o a la leptina, significa que debido a que las partículas LDL pueden transportar menos colesterol porque están llenas de triglicéridos. Por lo que su hígado tiene que producir más partículas LDL para transportar la misma cantidad de colesterol a los tejidos y células del cuerpo.

…El ayuno intermitente es una de las muchas maneras de mejorar la sensibilidad a la insulina y a la leptina, porque hay ciertos tipos de procesos en su cuerpo que mejoran después de no haber comido durante un período de tiempo. Todos son mecanismos evolutivos que están diseñados para ayudarnos a sobrevivir en los periodos de escasez de alimentos. Tenemos una sobreregulación en el metabolismo y…mejora su sensibilidad a la leptina e insulina.

Para algunas personas es una forma realmente buena para bajar de peso, ya que mejora la sensibilidad a la insulina y a la leptina, porque la obesidad es la causa y el efecto de la resistencia a la leptina. Creo que es una muy buena estrategia para la mayoría de las personas, yo la practico muy seguido.

Las únicas personas que deberían de tener cuidado con esto son las personas con fatiga severa o personas que sufren de algún tipo de enfermedad crónica y necesitan comer más seguido. Pero para la mayoría de las personas, creo que es fabuloso.”

El aceite de coco es sumamente benéfico durante el período de transición de quema de azúcar a quema de grasa, ya que no fomenta la resistencia a la insulina o a la leptina. Es natural y se metaboliza rápidamente brindando una gran fuente de energía. La fatiga puede ser un verdadero problema, si quiere probar el ayuno intermitente, pero el aceite de coco puede ser una herramienta útil para aumentar los niveles de energía.

Puede consumir aceite de coco durante los períodos de ayuno y no interrumpir el proceso benéfico que se da mientras ayuna. Son la proteína y los carbohidratos los que interrumpen este proceso. Así que consumir un poco de aceite de coco durante las mañanas podría ayudarlo a aguantar hasta su primer alimento. Kresser recomienda ponerlo en un batido o incluso en el té o el café, la idea de consumir aceite de coco sólo es algo poco atractivo.

Pruébelo Todo Junto

Recuerde que el análisis más preciso que puede hacerse para determinar su riesgo de enfermedad cardíaca es el Lipoperfil NMR, que mide su número de partículas LDL. Este análisis también tiene otros marcadores que pueden ayudar a determinar si usted tiene resistencia a la insulina, lo que lo hace doblemente útil.

Si usted padece de resistencia a la insulina o a la leptina, entonces tendrá un número elevado de partículas LDL y específicamente el número de partículas pequeñas de LDL. El lipoperfil NMR mide eso también y le da una puntuación objetiva llamada puntuación de la lipoproteína de la resistencia a la insulina o LP-IR. Si su LP-IR está por encima de la referencia recomendada, entonces es probable que tenga resistencia a la insulina o a la leptina.

Por lo general, su seguro cubre este análisis, pero si lo ordena usted mismo de Direct Labs o Access Labs, le costará cerca de $100. Si su número de partículas LDL es alto, Kresser recomienda buscar la causa. Le repito, las dos causas principales son la resistencia a la insulina o a la leptina, de lo cual lo alertará el análisis NRM. La tercera causa más común es una mala función tiroidea. Las infecciones crónicas también pueden ser un factor.

Una vez que haya determinado la causa, necesitará hacerle frente. Recuerde que los medicamentos de estatinas NO PUEDEN hacerle frente a la resistencia a la insulina o a la leptina y NO afectan el tamaño o el número de partículas. SIMPLEMENTE suprimen la producción de colesterol en el hígado, lo cual empeora la situación. Kresser aconseja poner especial atención a los siguientes siete factores al momento de hacerle frente a la resistencia a la insulina o a la leptina:

    1. Alimentación: Consuma más alimentos nutritivos y grasas saludables y menos carbohidratos
    2. El ayuno intermitente puede ser útil
    3. Asegúrese de dormir bien
    4. Haga ejercicio regularmente y asegúrese de incorporar ejercicios de intervalos de alta intensidad, ya que son sumamente efectivos para mejorar la sensibilidad a la insulina y a la leptina
    5. Evite sentarse mucho, esto puede tener un efecto dañino en la sensibilidad a la insulina y a la leptina
    6. Minimice su exposición a las toxinas ambientales lo más que pueda
    7. Optimice su salud intestinal comiendo alimentos fermentados, fibra soluble que mejore su flora intestinal y evite los alimentos tóxicos y cosas que dañen su flora intestinal

Como puede ver, las cosas que necesita para tratar su número de partículas LDL son las mismas que necesita para promover su salud en general.

“Eso tiene sentido para mí. Las cosas que nos mantienen sanos en un departamento o área son las que nos mantienen sanos en otra. Y este es el mismo caso,” dice Kresser.

Para más información, visite el sitio web de Kresser: ChrisKresser.com. Él también tiene un programa de radio llamado Revolution Health Radio, disponible en su sitio web y en iTunes, en donde habla sobre este tipo de temas todos los días. Su sitio web también ofrece programas educacionales, incluyendo un curso multimedia auto-guiado llamado The High Cholesterol Action Plan, en el que se trata a detalle este tema.

 

Fuentes y Referencias

1 US Department of Agriculture's dietary guidelines


* Estas declaraciones no han sido evaluadas por la Administración de Medicamentos y Alimentos. Este producto no tiene como objetivo
diagnosticar, tratar, curar o prevenir ninguna enfermedad.

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