Como Leer y Entender las Etiquetas de los Alimentos
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Trucos del Etiquetado de Alimentos que la Industria Espera que Usted NUNCA Conozca...

Publicado Por Dr. Mercola | 20 de Abril 2011

Etiqueta Alimentos

¿Qué es lo primero que necesita saber sobre las etiquetas de alimentos? Muy a menudo, las personas con las mejores intenciones no se dan cuenta que al menos de que lean toda la etiqueta, no podrán tener un idea real de los ingredientes incluidos en el producto. Incluso entonces, usted tiene que saber cómo interpretar lo que dice la etiqueta para estar absolutamente seguro de que realmente está comprando lo que quiere.

“Cuando se trata de alimentos procesados, si dice natural, debe hace caso omiso a esa declaración”, dice la revista Organic LifeStyle. “No significa nada.  Si dice que es orgánico, no tiene que ser 100% orgánico al menos que lo estipule.  Recuerde que los alimentos procesados pueden ser etiquetados como orgánicos si solo el 80 por ciento de sus ingredientes son orgánicos.  Pero los alimentos chatarra orgánicos siguen siendo alimentos chatarra.”

El mejor consejo es simplemente evitar a toda costa los alimentos procesados. Pero en caso de consumirlos, una breve lista de ingredientes y frases a evitar incluyen colorantes artificiales, sabores artificiales, endulzantes artificiales, jarabe de maíz alto en fructosa, nitritos de sodio, o nitratos, y otros.

Fuentes:

Comentarios del Dr. Mercola

La revista Organic Lifestyle tiene razón -- si ve la palabra “natural” en un producto procesado, puede estar seguro que no significa nada.  Si a usted le gusta leer las etiquetas, tal vez se haya preguntado, ¿Cómo algo orgánico es “orgánico”?

Tal vez no leyó la lista de ingredientes en el producto “natural” hasta que llego a su casa, solo para notar que algunos ingredientes no son nada naturales, y se pregunto ¿cómo puede haber una diferencia tan grande entre la parte delantera de la bolsa y la parte de atrás?

Resulta que la mayor parte de lo que está escrito en las etiquetas son solo estrategias de mercadotecnia y trabajos de diseño ostentoso, hecho solo para convencerlo y hacerlo creer que el producto es bueno para usted. Y como verá, tiene que ser muy listo para poder encontrar la verdad, ya que las etiquetas engañan hasta los consumidores más inteligentes.

Es fácil ser engañado, si no sabe lo que busca.


¿Cuántas Personas Realmente LEEN las Etiquetas?

¿Alguna vez se ha preguntado cuentas personas en realidad seleccionan sus alimentos de acuerdo a la información contenida en la etiqueta?

En el 2006, una encuesta fue llevada a cabo en más 1,000 adultos.  Los resultados podrían sorprenderlo:

  • 80 por ciento de los estadounidenses leen solo cosas como las calorías, la grasa, la cantidad de azúcar y sal del producto, pero el 44 por ciento comprar productos alimenticios sin importar lo que digan las etiquetas.
  • 65 por ciento de las mujeres leen las etiquetas, comparado con el 51 por ciento de de los hombres.
  • 39 por ciento de los personas jóvenes (de 18 a 29 años) dicen que se enfocan en el contenido de calorías del producto, pero el 60 por ciento de ellos los compra sin importar lo que diga la etiqueta.

¡Es evidente que existe un poco de negación en la psique colectiva de los estadounidenses!


Lo que la FDA Hace y No Hace,

Tal vez se sorprenda al saber que la FDA no requiere pruebas de laboratorio que verifiquen el contenido nutricional de los alimentos.  Mientras que la FDA si revisa el contenido de las etiquetas, en realidad solo se enfoca en que el producto contenga el panel de Información Nutrimental, sin importar si es correcta o no.

La ley de etiquetado permite que las compañías simplemente estimen el valor promedio de grasa, proteínas, carbohidratos, azúcar, etc., en cualquier producto, basado en la lista estándar de ingredientes.

Así que ¿Qué tan precisos deben ser para evitar violar las leyes de etiquetado?

La FDA manifiesta que el 20 por ciento de margen de error es aceptable.  Incluso si tienen el 20 por ciento más grasa o azúcar esto se suma con el tiempo. Pero la verdad es que, es peor que eso.


¡ESPERE que las Etiquetas le Mientan!

La FDA estima que aproximadamente el 10 por ciento de las etiquetas de los productos alimenticios contienen inexactitudes.

¿Diez por ciento?

¿En serio?

Cuando en realidad fueron analizados por el laboratorio, el contenido de grasa, carbohidratos, azucares y sodio en la mayoría de los alimentos en las tiendas de autoservicio y en los restaurantes fue MUCHO más elevado que de lo que manifestaban sus etiquetas.

De acuerdo con un artículo en Spinwatch, los probadores de alimentos analizaron 570 nutrientes enlistados en 70 productos. Solo el 7 por ciento concordó con lo manifestado en la etiqueta—niveles de grasa, sal, calorías y carbohidratos fueron inexactos en el 93 por ciento de los productos examinados.

Los resultados fueron sorprendentes:

  • Se descubrió que un bisuit tiene tres vez más de la cantidad de grasa saturada que de lo que manifestaba la etiqueta
  • Un tipo de pizza mostró tener 80 por ciento más de grasa
  • Las trufas light de Cadbury mostraron tener 23 por ciento más de grasa de lo que estipulaba la etiqueta

Un reporte en el 2008 del  Government Accountability Office (GAO) descubrió que alrededor del 24 por ciento de las etiquetas de alimentos fueron inexactos. También en el 2008, Good Morning America contrató un laboratorio para examinar una docena de productos alimenticios empaquetados para ver si los nutrientes concordaban con la etiqueta, y los 12 productos excedieron el contenido de lo que decía la etiqueta, de una manera u otra (sobre todo las grasa, el azúcar y el sodio).

Los fabricantes se salen con la suya porque el castigo por violación da risa.

Como primera infracción, la información sobre el alimento se introduce a una base de datos, pero el producto aun sigue estando disponible en las tiendas.  Si hay una segunda infracción en un lapso de 60 días, el producto podría ser suspendido.  Pero hay un truco: debido a que exámenes alimenticios no son tan comunes, es muy poco probable que se detecte una  segunda ofensa en el periodo de los 60 días.

Esto les da a los fabricantes más opciones para poder cambiar libremente el contenido de la información nutrimental del producto, de acuerdo con las características demográficas que deseen manipular.

La mercadotecnia de alimentos para niños es un ejemplo perfecto.

El Instituto de Prevención investigó el etiquetado de los productos empaquetados para niños en el 2010. Encontraron que el 84 por ciento de estos productos anunciados como “saludables para niños” no cumplían con los estándares básicos nutricionales.

Y la próxima vez que vea la palabra “cero grasas trans” en la etiqueta de un producto, ¡no lo crea! A los fabricantes se les permite el uso de ese término siempre y cuando dicho producto contenga menos de 0.5 gramos por porción. Vea en la lista de los ingredientes y busque si dicho producto contiene aceites hidrogenados o parcialmente hidrogenados.


El Sello Oficial de USDA Orgánico

Hay pocas palabras de moda utilizadas en el etiquetado de productos que no dicen absolutamente nada sobre el verdadero valor nutricional que tiene el producto.  Estos son algunos ejemplos de mercadotecnia:

  • “Todos los ingredientes naturales” o “100 por ciento natural”
  • “Sin conservadores artificiales” (¿querrán decir que solo utilizan conservadores reales?)
  • “Fruta Real” (solo porque el paquete muestra la imagen de una manzana no quiere decir que la manzana tiene que estar ahí)

Declaraciones como estas no están reguladas y son creadas para atraer a los incautos que cuidan de su salud, pero no reflejan el contenido nutricional.  La industria espera que usted nunca sepa la vedad acerca de estas declaraciones de valor nominal, esperando que usted solo compre y no pregunte.

Incluso frases como “todo o completamente orgánico” tiene poco significado sin el sello de USDA Orgánico, que es su garantía de calidad.

Los agricultores y  fabricantes de productos orgánicos que cuentan con el sello USDA tienen que cumplir con normas más estrictas que cualquier etiquetado orgánico actual, en términos de no tener antibióticos, hormonas de crecimiento, pesticidas, metales pesados, conservadores, químicos, radiación etc.

Por esa razón, incluso el sello de la USDA ha estado muy comprometido en los últimos años.


El Rápido Deterioro de la Etiqueta Orgánica

Los alimentos orgánicos actualmente representan un negocio de 16 billones de dólares, con un aumento de ventas de hasta un 20 por ciento anual. Desafortunadamente, la calidad y el significado de la etiqueta orgánica están experimentando un descenso igualmente rápido.

Los alimentos orgánicos fueron alguna vez cultivados naturalmente, en granjas pequeñas con gran integridad. Pero con el aumento de la popularidad de la industria de alimentos orgánicos, las grandes empresas han intervenido y contaminado muchos de los principios en los que se fundó la  etiqueta orgánica.

Tal es el caso de Walt-Mart, que ahora es el mayor minorista de productos orgánicos en los Estados Unidos.  Según la Organic Consumers Association la mega-tienda:

  • Vende de leche orgánica que proviene de centrales lecheras en confinamiento 
  • Importa ingredientes y alimentos orgánicos baratos de China y Brasil
  • Colocan anuncios en sus tiendas que mal informan a sus clientes,  haciéndolos creer que algunos productos son orgánicos cuando en realidad no lo son

La triste realidad es que usted están siendo estafado por la mayor parte de los alimentos orgánicos que está comprando.

Por ejemplo, considere todos los alimentos chatarras que son comercializados como “orgánicos” como el helado, las galletas, las galletas saladas, las pizzas y las papas fritas.  Las papas fritas es uno de los peores alimentos que puede consumir, sin importar si las papas son orgánicas o no.

Sin embargo, las grandes empresas están sacando provecho de su deseo de mantenerse saludable al hacerle creer que puede comer pastel, galletas, helado y papas fritas sin sentirse culpable porque son “orgánicas”.

El mismo engaño está empezando a suceder con la palabra “local”.  ¿Cómo local?

¿Es cultivado en:

  • su ciudad?
  • en su estado?
  • en su país?

El término local es otro de los términos no regulados, utilizado por anuncios inteligentes para aumentar las ventas. Sin haber visitado la granja, es difícil saber lo que en realidad es “local”.

Algunos estados regulan las declaraciones geográficas, pero no son muchos.  Por ejemplo, en Vermont, un producto etiquetado con el término “local” debe provenir de un lugar de no más de 30 millas de donde se vende.  Y en California, los agricultores que venden sus vegetales a través de los Mercados de Agricultores de California deben cultivar sus vegetales en el estado de California, lo que puede ser de una distancia de 5 a 400 millas.

Y es importante darse cuenta que ni el término “local” ni “orgánico” revelan nada acerca del tamaño, sostenibilidad o explotación humana en la granja.


Los Aditivos que Debe Ser Eliminocados

En 1958, el congresista James Delaney de Nueva York, autor de la enmienda a la Alimentación, los Medicamentos de 1938 Delaney Clause, manifestó lo siguiente:

“…La Secretaria de Administración de Alimentos y Medicamentos no debería aprobar el uso de ningún aditivo químico en los alimentos ya que se encontró que induce el cáncer en los hombres, o, que después de algunas pruebas, muestre que causar cáncer en animales.”

Uno de los problemas es que los aditivos que eran “GRAS” (Generalmente Considerados como Seguros por sus siglas en ingles) antes de esta enmienda eran permitidos - y algunos de ellos ahora son conocidos por ser cancerígenos.

Los siguientes son ejemplos de aditivos alimenticios que debe cuidar en la lista de ingredientes:

  • MSG—un potenciador de sabor, este agente es una neurotoxina potente que puede causar desde migraña hasta Parkinson o Alzheimer; se encuentra escondido en una gran cantidad de ingredientes incluyendo levadura autolizada, glutamato, proteína de textura, gelatina, sabores naturales, malta de cebada y salsa de soya entre otros.
  • Nitrito de sodio y nitrato - conservador agregado a las carnes procesadas que es cancerígeno.
  • BHA y BHT - conservadores agregados a los alimentos procesados, también vinculados con el cáncer.
  • Bromato de potasio—agregado a muchas harinas blancas y productos de panadería, es un interruptor endocrino que daña la tiroides y puede causar problemas psiquiátricos y cardiacos; la mayoría de los países lo han prohibido, a excepción de Japón y Estados Unidos.
  • Colorantes comunes de alimentos - tal el caso del Rojo Cítrico 2, utilizado para teñir las naranjas al color naranja… a menos que compre naranjas orgánicas. Como la mayoría de los colorantes FD&C, este colorante también se deriva del alquitrán de hulla, que es un carcinógeno humano. Si usted ralla una naranja no orgánica, podría consumir este colorante.

Un Pequeño Resumen Sobre el Etiquetado los Alimentos Genéticamente Modificados

Hasta que podamos tener una ley de etiquetado para los alimentos genéticamente modificados, la única manera de asegurarnos de que un alimento no sea GMO es mediante la declaración de ese término sobre la etiqueta, o que cuente con el sello oficial Orgánico de la USDA.

Y aunque esto ya no es un certeza debido a la contaminación generalizada de las semillas. Por ejemplo, la posibilidad de comprar una papaya hawaiana genéticamente modificada  es de un 50 por ciento—incluso si compra una que sea certificada orgánica.

La idea de poder identificar los vegetales genéticamente modificados a través de su código PLU, es un mito, que Jeffrey Smith disipa completamente en su artículo del Huffington Post del 2010. Puede descargar su Guía de Compras de Alimentos NO- GMO del instituto de Tecnología Responsable. Esa sería su MEJOR opción.

No existen respuestas fáciles a la hora de descifrar las etiquetas de los alimentos, pero si existen estrategias simples que pueden ayudarle a entender lo que debería estar consumiendo, como:

  • Evitar alimentos empacadas o procesados
  • Elegir los alimentos enteros
  • Buscar alimentos sanos por toda la tienda
  • Preparar sus alimentos en casa

Esto se reduce a un cambio de mentalidad -- elija comer alimentos “reales” que estén mínimamente procesados y alterados—como los vegetales frescos, carnes y huevos orgánicos.

Mejor aún, elija alimentos que estén cultivados sostenible y humanamente cerca de su localidad. Compre en los mercados locales e intente conocer a los agricultores personalmente.

Aquí están algunos recursos para encontrar alimentos enteros que lo ayuden a usted y al medio ambiente:

  • Guía para la Comer Bien: Alimentos Entero de Animales Sanos: esta guía es un directorio gratuito de carne de animales, res, pollo, lácteos, huevos, de granjas, tiendas, restaurantes, hoteles, y en internet dentro de los Estados Unidos y Canadá.
  • Comunidad Involucrada en el Mantenimiento de la Agricultura (CISA): la comunidad involucrada en la agricultura sustentable y a promover los productos de los agricultores locales.
  • FoodRoutes: es un mapa que le ayuda a encontrar agricultores de su área. Es un mapa interactivo, puede encontrar una lista de agricultores locales, CSAs y mercados de productos orgánicos cerca de usted.
  • Local Harvest: es otra base de información para encontrar alimentos orgánicos, frescos y cultivados cerca de usted.

Si aun no sabe como comenzar, le sugiero que lea mi libro Tome Control de su Salud que puede descargar GRATIS aquí, para poder entender el programa de nutricional basado en alimentos naturales y enteros.